Criptorquidia
Guía Médica sobre el Testículo no Descendido
La criptorquidia, o testículo no descendido, es la malformación congénita más frecuente de los genitales masculinos, afectando aproximadamente al 1% de los niños nacidos a término y hasta al 45% de los recién nacidos prematuros. Se define como el fracaso del testículo para descender de forma permanente al escroto. En un 25-30% de los casos, la condición es bilateral.
1. Embriología de la criptorquidia
Los testículos se originan a partir de la porción media del cordón urogenital.
El descenso comienza a las 28 semanas. Normalmente el testículo izquierdo precede al derecho. Y el estímulo para el descenso parece ser una cantidad adecuada de hormonas masculinas.

2. Clasificación y Terminología
Es vital para padres y profesionales distinguir entre las diferentes posiciones testiculares para determinar el tratamiento adecuado:
Testículo no descendido: Se detiene en algún punto de su camino natural de descenso (abdominal, inguinal o prescrotal).- Testículo ectópico: Se encuentra fuera de su camino normal, frecuentemente en la bolsa inguinal superficial, región femoral o perineal.
- Testículo retráctil (o en ascensor): Aquel que ha completado su descenso pero asciende por un reflejo cremastérico hiperactivo. No requiere tratamiento médico ni quirúrgico, pero debe vigilarse anualmente hasta la pubertad, ya que un tercio de ellos pueden volverse «ascendidos».
- Agenesia testicular (Vanishing testis): El testículo nunca se desarrolló o desapareció debido a una torsión intrauterina.
3. ¿Por qué es importante tratar la criptorquidia?
El tratamiento temprano tiene como objetivo mitigar dos riesgos fundamentales:
Fertilidad
El incremento de la temperatura fuera del escroto provoca daño histológico progresivo, como la disminución de espermatogonias y fibrosis. Los hombres con criptorquidia unilateral tienen una tasa de paternidad similar a la normal (90%), pero en los casos bilaterales, la tasa de paternidad cae significativamente al 65%.
Malignidad (Cáncer)
Los niños con testículos no descendidos tienen una mayor probabilidad de desarrollar cáncer testicular en la edad adulta. El riesgo es mayor en casos de testículos intraabdominales. La evidencia actual sugiere que realizar la cirugía antes de la pubertad reduce significativamente este riesgo.
4. Diagnóstico: El valor de la exploración física
El diagnóstico es fundamentalmente clínico. La palpación manual en un ambiente cálido y con el niño relajado permite diferenciar un testículo retráctil de uno verdaderamente retenido.
- ¿Son útiles las pruebas de imagen? Las guías internacionales y las fuentes urológicas coinciden en que la ecografía no aporta beneficios diagnósticos significativos, ya que presenta muchos falsos positivos y negativos. No debe retrasar la derivación al especialista.
- Laparoscopia: Es el estándar de oro para los casos de testículos no palpables, permitiendo localizar testículos intraabdominales o confirmar su ausencia con casi un 100% de precisión.
- Casos especiales: Si un recién nacido presenta ambos testículos no palpables y alguna anomalía como el hipospadias, se requiere una evaluación genética y endocrinológica urgente por sospecha de un Trastorno del Desarrollo Sexual (DSD).
5. Opciones de Tratamiento y Momento Ideal
La ventana temporal óptima para concluir el tratamiento es entre los 6 y 12 meses de edad, y como máximo a los 18 meses. No hay ventajas en esperar más allá del primer año, ya que el descenso espontáneo después de los 6 meses es raro.
Tratamiento Quirúrgico (Orquidopexia)
Es el tratamiento de elección en la gran mayoría de los casos y se realiza de forma ambulatoria:
Vía Inguinal: Para testículos palpables en el canal inguinal.- Laparoscopia: Para testículos abdominales. Se puede realizar la técnica de Stephens-Fowler (en uno o dos tiempos) si los vasos testiculares son demasiado cortos, permitiendo el descenso basado en la circulación colateral.
Tratamiento Hormonal
Aunque se usó históricamente, hoy se considera inefectivo para lograr el descenso testicular definitivo. Sin embargo, el tratamiento con GnRH puede emplearse en casos seleccionados para intentar mejorar el índice de fertilidad futuro incrementando el número de espermatogonias.
6. Pronóstico y Seguimiento
Tras la cirugía, se debe monitorizar el crecimiento del testículo mediante palpación o ecografía postoperatoria. En adolescentes operados tardíamente (post-pubertad) con un testículo contralateral normal, a menudo se recomienda la orquiectomía (extirpación) debido al riesgo de malignización y la escasa función espermática.
Material Adicional
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