Varicocele en Niños y Adolescentes:
Causas y Tratamientos Efectivos para el varicocele. Guía para Padres y Profesionales sobre Varicocele y su impacto en la salud.
El varicocele se define como una dilatación anormal de las venas del plexo pampiniforme en el cordón espermático, causada por el reflujo venoso de sangre hacia el testículo. Es una condición poco común en niños menores de 10 años, pero su incidencia aumenta significativamente al inicio de la pubertad, afectando aproximadamente al 14-20% de los adolescentes, una prevalencia que se mantiene estable hasta la edad adulta.
El varicocele es importante de reconocer y tratar adecuadamente para evitar complicaciones futuras en la salud reproductiva.
1. Anatomía y Causas
En el 78-93% de los casos, el varicocele ocurre en el lado izquierdo. Esto se debe a que la vena espermática izquierda desemboca en la vena renal en ángulo recto, lo que dificulta el flujo y favorece el reflujo; por el contrario, la vena derecha desemboca en la vena cava de forma oblicua, facilitando el drenaje. En la fisiopatología, se considera que el fenómeno del cascanueces (compresión de la vena renal izquierda entre la arteria mesentérica superior y la aorta) es el mecanismo más probable. La aparición de un varicocele derecho aislado o en niños prepúberes debe alertar al profesional para realizar una ecografía abdominal y descartar masas retroperitoneales o tumores como el de Wilms.
2. Varicocele: Clasificación y Diagnóstico
El diagnóstico es fundamentalmente clínico, mediante la palpación del paciente en bipedestación (de pie) y utilizando la maniobra de Valsalva. Se clasifica en tres grados:
- Grado I: Palpable solo al realizar la maniobra de Valsalva.
- Grado II: Palpable en reposo, pero no visible.
- Grado III: Visible a distancia, con el aspecto característico de «bolsa de gusanos».
El criterio ecográfico diagnóstico más importante es el reflujo dentro del plexo pampiniforme en eco doppler durante una respiración tranquila y sin maniobra de valsalva.
3. Varicocele: Impacto en la Salud Testicular
Aunque la mayoría de los casos son asintomáticos, el varicocele es la principal causa de infertilidad masculina corregible. Puede provocar hipoplasia testicular (falta de crecimiento del testículo afectado), estrés oxidativo y daño en el ADN de los espermatozoides debido al aumento de la temperatura intrascrotal y la acumulación de metabolitos renales. La hipoplasia se confirma mediante ecografía cuando existe una diferencia de volumen mayor a 2 cc o un Índice de Atrofia (IA) superior al 25% respecto al testículo sano.
Para evaluar el daño funcional en adolescentes, las respuestas supranormales de las hormonas FSH y LH al estímulo con LHRH se consideran indicadores fiables de lesión histológica.
4. Indicaciones de Tratamiento
No todos los varicoceles requieren cirugía. Las guías clínicas recomiendan la intervención en los siguientes casos:
- Hipotrofia testicular persistente confirmada en dos visitas separadas por seis meses.
- Varicocele sintomático (dolor o molestias crónicas).
- Alteración en los parámetros del semen (en adolescentes mayores).
- Varicocele bilateral palpable o de gran tamaño (Grado III).
5. Opciones de Tratamiento y Éxito Quirúrgico
El objetivo del tratamiento (varicocelectomía) es ocluir las venas dilatadas para restaurar el flujo normal.
- Radiología Intervencionista: Oclusión angiográfica (escleroterapia) mediante cateterismo. Es menos invasiva pero tiene una tasa de recurrencia más alta (4-26%).
- Cirugía Abierta o varicocelectomía Laparoscópica: La técnica de Palomo (ligadura alta retroperitoneal) es muy común, pero si no se preservan los vasos linfáticos, tiene un riesgo de formación de hidrocele postoperatorio de hasta el 40%.
- Microcirugía Subinguinal: Se considera el estándar de oro por tener la menor tasa de complicaciones y recurrencias, aunque requiere más tiempo quirúrgico.
Importancia de la preservación: Actualmente, se priorizan las técnicas de preservación linfática para evitar el hidrocele y la preservación de la arteria espermática para asegurar una mejor calidad seminal a largo plazo.
6. Resultados tras la Intervención
Tras la cirugía exitosa, se observa una recuperación del crecimiento testicular (catch-up growth) en el 60-100% de los adolescentes y una mejora significativa en el análisis del semen en el 80% de los adultos tratados. El seguimiento postoperatorio debe incluir ecografía para verificar el crecimiento testicular y detectar posibles complicaciones tardías como el hidrocele.
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