Cuidados en casa tras la cirugía de hipospadias
El postoperatorio actual de la cirugía de hipospadias está diseñado para reducir el dolor, evitar curas complejas y facilitar que el niño pueda recuperarse en casa con la mayor comodidad posible.
En la mayoría de los casos se trata de una cirugía ambulatoria, por lo que el niño puede volver a casa el mismo día de la intervención, pocas horas después de finalizar la cirugía.
Esta guía está dirigida a padres de niños intervenidos de hipospadias y resume los cuidados habituales durante la primera semana tras la cirugía.
Manejo de la orina y sistema de doble pañal
En muchos casos, el niño llevará un pequeño tubo de silicona o tutor uretral que permite que la orina salga de forma continua durante los primeros días.
Actualmente se evita, siempre que es posible, el uso de sistemas incómodos con bolsas de orina. En su lugar, puede utilizarse el llamado sistema de doble pañal.
Este sistema consiste en colocar un pañal interno con una abertura por donde sale el pene y un segundo pañal externo, de mayor tamaño, que recoge la orina. De esta forma se protege la zona operada y se reduce el contacto de la herida con las heces.
Si el doble pañal está bien colocado, el niño puede moverse con más libertad y los padres pueden cogerlo en brazos con normalidad.
El apósito y el cuidado de la herida
Para proteger la zona operada se puede utilizar un apósito plástico transparente adhesivo. Este tipo de apósito sustituye a los vendajes tradicionales más voluminosos.
Una de sus principales ventajas es que habitualmente no es necesario realizar curas diarias dolorosas en casa.
La indicación principal suele ser no mojar, no retirar y no manipular el apósito salvo indicación expresa del equipo quirúrgico.
En algunos casos, el apósito puede desprenderse solo durante los primeros días. Si esto ocurre, no debe alarmarse. Generalmente se indicará proteger suavemente el pene con gasas impregnadas en vaselina para evitar el roce con el pañal.
Control del dolor y medicación
Al alta, el equipo médico indicará la medicación que debe administrarse en casa. Habitualmente puede incluir analgésicos y, en algunos casos, antibiótico preventivo.
Es importante seguir la pauta indicada en el informe de alta y no suspender ni modificar la medicación sin consultar.
Molestias al orinar
Durante los primeros días puede ser normal que el niño note escozor, molestias o llore al orinar, especialmente si no lleva tutor uretral.
Estas molestias suelen mejorar progresivamente en los primeros días.
Retraso de la primera micción
Algunos niños intentan retrasar el primer pis después de la cirugía por miedo o molestias. Esto puede ser esperable al inicio, aunque debe vigilarse que finalmente orine.
Espasmos vesicales
En ocasiones, el tutor uretral puede irritar la vejiga y provocar espasmos vesicales. Pueden manifestarse como ganas bruscas de orinar, llanto o dolor referido a la zona baja del abdomen, periné o ano.
Si los espasmos son intensos o repetidos, el equipo médico puede valorar tratamiento específico.
Actividad y vida en casa
Entre los momentos de orinar, la mayoría de los niños se encuentra bien. Puede caminar, jugar de forma tranquila y realizar una vida adaptada a su edad.
Durante los primeros días se recomienda reposo relativo. Deben evitarse juegos bruscos, golpes directos sobre la zona operada, bicicleta, saltos o actividades con riesgo de traumatismo.
Cuándo acudir a Urgencias
Durante las primeras 48–72 horas puede observarse un pequeño sangrado o que la orina manche el pañal con un color rosado. Esto puede formar parte de la evolución normal.
Debe acudirse a Urgencias si aparece alguno de los siguientes signos:
- Sangrado abundante o persistente que no cede.
- Obstrucción completa del tutor o imposibilidad para orinar.
- Dolor intenso que no mejora con la medicación pautada.
- Fiebre alta o mal estado general.
- Diarrea abundante con contaminación importante del apósito o de la herida que no pueda limpiarse adecuadamente en casa.
- Inflamación progresiva muy llamativa o cambio importante del aspecto de la zona operada.
Ante cualquier duda importante durante el postoperatorio, es preferible consultar con el equipo quirúrgico o acudir a Urgencias.
Mensaje final para los padres
El postoperatorio del hipospadias suele ser bien tolerado. La mayoría de los niños puede recuperarse en casa con cuidados sencillos, evitando manipulaciones innecesarias y siguiendo las recomendaciones indicadas al alta.
El objetivo es proteger la reparación quirúrgica, controlar las molestias y acompañar a la familia durante los primeros días con instrucciones claras.

Puede ampliar información en nuestra
página principal sobre hipospadias,
consultar la
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o revisar información sobre
resultados y evolución tras la cirugía.
